PENA
DE MUERTE PARA DELITOS GRAVES COMO HOMICIDIO Y VIOLACION
La pena de muerte, pena capital o ejecución es un castigo que se les da
a las personas que comenten actos ilegales muy graves tales como la violación y
el homicidio que es cuando matas a una persona, que consiste en provocarles la
muerte a los condenados por el Estado.
Pero
en México no es así, el máximo castigo que se les puede dar a estas personas es
la Cadena perpetua:
En México existe la cadena perpetua. En octubre de
2010, en el estado de Chihuahua se sancionó una ley que castiga con prisión vitalicia los secuestros,
homicidios de periodistas y policías, asesinatos múltiples y extorsión. En
diciembre de 2010 se aplicó por primera vez, contra un delincuente de 18 años
que torturó y mató a varias de sus víctimas. A
raíz de los Feminicidios
en el estado de México en el en noviembre de 2011 se reformó el Código Penal del
Estado de México, incluyendo el feminicidio y la violación como agravantes para prisión vitalicia.
En 21 países ya es legal
aplicar ese castigo, estos son algunos de ellos:
China, Irán, Irak, Arabia
Saudí, Estados Unidos, Yemen, Gambia, la India, Japón o Pakistán. Todos ellos
pertenecen a la lista de países donde ejecutar a otro ser humano es
una posibilidad legal.
La
ejecución de criminales y disidentes políticos ha sido empleada por casi todas
las sociedades en un momento u otro de su historia, tanto para castigar el
crimen como para suprimir la disensión política. Actualmente el uso de la pena
de muerte ha sido abolido en casi todos los países europeos (excepto
Bielorrusia), y la mayoría de los correspondientes a Oceanía (como Australia,
Nueva Zelanda y Timor Oriental). En América, Canadá y la mayoría de países
latinoamericanos han abolido completamente la pena de muerte, mientras que los
Estados Unidos de América, Guatemala y la mayoría de los estados del Caribe la
mantienen en vigor, y Brasil la contempla como castigo en situaciones
excepcionales, como por ejemplo para castigar la traición cometida en tiempo de
guerra. En Asia la pena de muerte está permitida en democracias como Japón e
India. En África, se aplica aún la pena de muerte en democracias como Botswana
y Zambia.
Según el informe anual
de ejecuciones judiciales de Amnistía Internacional, en el año 2003 fueron
ejecutadas al menos 1.146 personas en 28 países. El 84% de las muertes
documentadas ocurrieron en cuatro países: la República Popular China llevó a
cabo 726 ejecuciones, Irán mató a 108 personas, Estados Unidos a 65 y Vietnam a
64. La última nación en abolir la pena de muerte para todos los crímenes ha
sido Albania, a principios del 2007.
¿NO
CREN QUE DEBERIA DE APLICAR LA PENA DE MUERTE A ASESINOS Y VIOLADORES?
SI,
A LA PENA DE MUERTE:
En muchos países donde aún
se aplica la pena de muerte, se la reserva como castigo para crímenes de
asesinato, espionaje, traición, o como parte del Derecho militar. En algunos
países se aplica también para castigar delitos sexuales, siendo considerados como
tales el adulterio o la sodomía. También se castiga con pena de muerte en otros
países la apostasía, la renuncia formal a la propia religión. En muchas
naciones retencioncitas (es decir, países que aún aplican la pena de muerte),
el narcotráfico es también susceptible de ser castigado con la pena de muerte.
En China, el tráfico de personas y los casos graves de corrupción política son
castigados con la pena de muerte. En algunos países la pena de muerte se
utiliza por motivos políticos, con la máxima difusión posible, como
«escarmiento» de masas: en 2007 en Corea del Norte el director de una empresa
fue ejecutado públicamente en un estadio deportivo, ante 150.000 personas como
castigo por haber realizado llamadas telefónicas al extranjero.
En las fuerzas armadas de
todo el mundo, las cortes marciales y consejos de guerra han aplicado la pena
capital en delitos de cobardía, deserción, insubordinación y motín.
El tema de la pena de muerte es muy
controvertido. Los partidarios de la misma argumentan que su aplicación reduce
el delito, previene su repetición y es una forma de castigo adecuada para el
asesinato. Los detractores argumentan que no reduce el crimen en mayor medida
que la cadena perpetua, resulta una violación de los derechos humanos, conduce
a ejecuciones de algunos inocentes y supone una discriminación de hecho contra
las minorías y los pobres que puedan no tener recursos suficientes en el
sistema legal.
Desde luego que la pena de
muerte, al suprimir físicamente a los delincuentes, los inhabilita para seguir
delinquiendo toda vez que los muertos no suelen resucitar. Pero lo mismo logra
la pena de prisión al segregar a quienes han delinquido del resto de la
sociedad. Los reclusos, es verdad, pueden seguir haciendo de las suyas en la
cárcel; pero esa posibilidad se reduce si en los reclusorios imperan medidas de
seguridad adecuadas.
Es sencillo de entender bueno,
yo pienso que este dicho dice claramente todo
“ojo por ojo, diente por
diente”. El castigo debe ser hasta cierto punto comparable con el delito, pero
no hay obligación de que sea equivalente o idéntico a él”.
NO, A LA PENA DE MUERTE:
¿Por
qué no mutilar al delincuente cuyo delito consistió en mutilar a otro? ¿Por qué
no torturar al torturador? ¿Por qué no violar al violador? ¿Por qué no hacer
saltar en pedazos al terrorista que destrozó a muchos con una bomba? Porque
tales castigos contravendrían nuestros más importantes valores. Porque lo peor
que nos podría pasar es comportarnos con el delincuente como él se comportó con
sus víctimas. Porque de lo que se trata es de hacer justicia, no de emular la
crueldad de los criminales. El homicidio es inaceptable: por eso no podemos ser
homicidas.
Lo
expresó Borges con el ingenio que lo caracteriza: “El canibalismo es una
práctica aborrecible, y no por eso debemos devorar a los caníbales”.
Este
argumento es bueno, esto quiere decir que no debemos seguirles el juego a los
delincuentes, que no porque ellos sean malos también nosotros.
CONCLUSION
Para mi punto de vista la pena de muerte a
secuestradores, asesinos y violadores, si debe aplicarse en México, siento que
la delincuencia ya está demasiado avanzada y debemos tratar de suprimirla y
este castigo va de acuerdo a lo que ellos cometieron, no es ni más ni menos el
castigo, así los delincuentes ya pensarían más en sí, sí o no hacer sus actos
porque correrían el peligro de ser detenidos y después justiciados por la ley
Pero también pienso en lo que decía en señor Borges de
que no porque ellos sean malos nosotros también, es una decisión difícil pues
también somos humanos y cometemos errores.
Mi conclusión es SI
a la pena de muerte.
No hay pena de muerte
No se aplica la pena de muerte desde hace un poco
mas de 10 años
Se utiliza la pena de muerte solo en tiempos de
guerra
Pena de muerte para adultos
Pena de muerte contra adultos y adolescentes